Crónica de una consola anunciada

NES / Nintendo

Hace ya más de veinte años que soy una chica que tiene gusto, amor y pasión por los videojuegos, y eso se remonta a la primera vez que tomé un control en mis manos y comencé a manejar a un pequeño muñequito que al apretar la cruz de dirección se movía a mi voluntad. Pero ¿dónde comienza la agonía de las nuevas consolas? Precisamente con esa experiencia. He aquí mi historia.

La primera vez que conocí una consola de videojuegos fue en casa de uno de mis primos. En esa ocasión nos pasamos horas sentados frente al televisor intentando terminar todos los niveles del juego. Mi mente en ese momento no podía asimilar o terminar de entender qué era lo que estaba sucediendo, sin embargo mi yo de ese entonces supo que era una sensación indescriptible. Mis padres al darse cuenta de lo fascinada que había quedado con aquella gran experiencia decidieron comprarme mi primer consola.

Yo tenía siete años, y para ser sinceros no anoté la fecha exacta de cuándo fue que me entregaron el gran paquete, tampoco llevaba un diario como para saber qué era lo que hacía en esos días. Lo que sí recuerdo fue cuando la abrí. El contenido era una caja gris, dos controles cuadrados y un montón de cables que ni siquiera sabía para qué servirían… aún.

Mi Nintendo NES era lo mejor que me había pasado hasta el momento. Aún tengo presente aquellas noches familiares donde todos nos sentábamos frente al televisor con una oportunidad por persona para pasar el nuevo mundo de Mario, o disparando a los patos voladores con una pistola naranja. Sin embargo, esa felicidad duró muy poco.

El principio del fin ¿O es el principio?

NES / Nintendo

Un día, los amantes de lo ajeno se presentaron sin ser invitados y arrasaron con todas aquellas cosas que eran importantes para mi, entre ellas, mi preciada consola. Después de horas de intenso llanto y la ausencia de las horas de juego que teníamos programadas, comencé a realizar mi vida normal, pero el vacío que había dejado aquella bella y simple caja gris, era bastante notorio y se reflejaba sin duda, en mi estado de ánimo.

Mi cumpleaños estaba muy cerca, así que un domingo mientras paseábamos en un centro comercial, mi papá tomó mi mano y me arrastró a una tienda enorme donde tenían muchos juegos y películas. El plan que él tenía era reponer aquel vacío en mi corazón, por lo que al entrar a la tienda (que yo vi como el paraíso) preguntó al vendedor sobre la vieja consola; el joven encargado, bastante hábil, nos mostró la novedad que Nintendo tenía para el vicio. Y así fue como llegó a mi vida el Super Nintendo.

Siendo más pequeña que el viejo NES, llegué a casa a conectar en la tele la nueva adquisición, quitando todo aquello que en ese momento estuvieran viendo en ella. Los segundos que pasaron con la pantalla en negro, mientras contenía el aliento, se hicieron eternos. Tras un pequeño “trin” aparecieron las pequeñas y blancas letras que rezaban: -Nintendo- Presents. Una canción de cuna comenzó a sonar mientras se contaba una nueva historia que debía aprender.


La historia trataba de un bebé Mario perdido en un mundo de Yoshis.

SNES, Nintendo, Super Nintendo

Post Author: Vanely

Ingeniera en computación, aficionada de los videojuegos, la música y las grandes historias desde muy pequeña. Espectadora del cielo y fan de las nubes. Disfruta cada minuto que pasa con su familia y amigos. En el ámbito gamer The Legend of Zelda y Pokémon son sus sagas favoritas, sin embargo le encantan los RPGs y los juegos de aventura; y aunque es pésima en juegos de peleas, siempre intenta dar una buena batalla a sus adversarios. Amante de los tacos, el café y el chocolate.

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