Dark Souls History 5: Entendiendo el ciclo de la Primera Llama

Dark Souls / From Software

El No-muerto Elegido llega al sitio de la Primera Llama y asesina al Primer Señor de las Llamas Ardientes, Gwynn. Y es justo al final de la historia que los registros se pierden y no se sabe con certeza si eligió reencender la Primera Llama con su vida o dio la vuelta y la abandonó para dejarla apagarse. Más que un inteligente recurso para presentar los dos finales posibles de Dark Souls I de una manera que tenga sentido para la historia que estoy contando, es también algo muy cierto: independientemente de qué sucedió ese día, el mundo de Dark Souls continuó su curso de todas formas. Curso que hoy describiremos a detalle en este siguiente parte de la historia de Dark Souls.

Imperios nacen y vuelven a caer

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Tras la elección del No-Muerto Elegido tras derrotar a Gwynn, el mundo comenzó a presentar un extraño patrón: cada cierto tiempo la llama moría de nuevo y volvía a reencenderse. Estos ciclos marcaron durante siglos el curso del mundo de Dark Souls: la llama se prendía y un nuevo reino surgía, con una nueva cara y nuevo nombre, una nueva serie de gobernantes y gobernados y su edad de oro; e inevitablemente la llama moría y el reino caía en la desgracia, presa de la plaga de los No-Muertos. Una y otra vez, como una recreación perfecta del surgimiento, apogeo y caída de Anor Londo, el ciclo se repetía indefinidamente.

Uno de estos reinos fue Drangleic, gobernado por el rey Vendrick y construido gracias a Lord Aldia, hermano del rey. Ambos construyeron el reino sobre las ruinas de aquellos reinos que les precedieron y, usando los remanentes de las Almas de Dioses que dejaron Nito, la Bruja de Izzalith, Gwynn y Seath el Sin-Escamas a su muerte, cimentaron el poder de su imperio. Un imperio que, eventualmente, también caería en la ruina.

Nashandra y la lucha contra los Gigantes

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Drangleic prosperó, y de tierras lejanas llegó una hermosísima mujer. Nadie sabía de dónde había llegado, pero advirtió a Vendrick de una inevitable amenaza que se cernía sobre su imperio en las lejanas tierras de los Gigantes. Vendrick, cegado por la belleza de la mujer, la convirtió en su reina y dirigió a sus tropas a las tierras de los Gigantes. Con la reina Nashandra a su lado, Vendrick derrotó a los Gigantes y capturó a decenas de ellos para su hermano Aldia, quien intentaba estudiar la verdadera naturaleza del Alma.

Los Gigantes no tardaron en organizar un contra-ataque y el reino se vio asediado en todas direcciones.  Pronto los habitantes de Drangleic empezaron a huir del conflicto, y aunque eventualmente Vendrick consiguió triunfar, el reino se había reducido a ruinas. Y aún peor, la Primera Llama empezaba a apagarse y con la oscuridad, la plaga de los No-Muertos volvió a esparcirse por el mundo y se empezó a augurar la caída de Drangleic.  Vendrick vio cómo su reino, como todos los que le precedieron, empezaba a colapsar. Y pidió ayuda a quien, desde un principio, le había ayudado a cimentar su poder: su hermano Aldia.

Descifrando la naturaleza del Alma y de la Primera Llama y la identidad de Nashandra

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Los esfuerzos combinados de Aldia y Vendrick descifraron dos de los más grandes secretos del universo de Dark Souls: el secreto del Reencendimiento de la Primera Llama y cuál era el origen de la reina Nashandra.

En cuanto al Alma y la Primera Llama, Vendrick y Aldia descubrieron que Gwynn había ligado el fuego al espíritu de la humanidad y que de ahí emanaba la maldición de los No-Muertos y también dedujeron la existencia de la Era de la Oscuridad que la Serpiente Primordial Kaathe tanto anhelaba en Dark Souls I. También descubrieron la razón de por qué el ciclo continuaba repitiéndose, y porqué las decisiones del No-Muerto Elegido no habían tenido mayor importancia en el gran esquema de las cosas: cada que un No Muerto elegía no encender la llama, eventualmente uno más fuerte surgía, derrotaba al anterior y reencendía la Primera Llama para librarse de la maldición y renovar el ciclo. Vendrick no deseaba sacrificarse a la Primera Llama y renovar el ciclo una vez más y Aldia temía que la Era de la Oscuridad no fuera una verdadera etapa de gloria para la humanidad, así que empezaron a buscar un tercer camino.

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Pero mientras lo buscaban, descubrieron la naturaleza de Nashandra: era una de las hijas de Manus, Padre del Abismo, una personificación del caos que dominaría la Era de la Oscuridad. Nashandra deseaba la llegada de la oscuridad y por eso buscaba la Primera Llama y las Almas de Dioses sobre las cuales Vendrick había construido su imperio. Vendrick se desterró de su imperio junto con la clave para abrir el Trono del Deseo, la entrada hacia la Primera Llama, para que Nashandra nunca pudiera acceder a él, mientras que Aldia se quedó rondando Drangleic, reuniendo información sobre aquella maldición, ese Primer Pecado, que hacía milenios había colocado el Primer Señor de las Cenizas Ardientes, Gwynn, sobre la humanidad. Y así Aldia, convertido en el Erudito del Primer Pecado, rondó Drangleic buscando una tercera salida al ciclo eterno del universo de Dark Souls. Hasta que un No-Muerto, atraído de tierras lejanas por la leyenda de que en Drangleic se encontraba la cura a la maldición, se internó en el reino para encontrar su destino. Destino que se completaría durante el transcurso de Dark Souls II.

Dark Souls History 1: El inicio de los tiempos

Dark Souls History 2: El Reencendimiento de la Primera Llama

Dark Souls History 3: El No-Muerto Elegido y el camino hacia Dark Souls I

Dark Souls History 4: Dark Souls 1…prepárate a morir

Año: 2011-2016
Estudio: From Software
Tipo de Contenido: Lore
Plataformas: PC, PlayStation 3, PlayStation 4, XboxOne, Xbox360
http://www.fromsoftware.jp/pc/

Post Author: Kelma Tal Qamar

Periodista de profesión, novelista por vocación, gamer por pasión. Hijo de los RTS y los MMORPG’s, acostumbro tomarme las cosas con calma y trabajar solo contra el mundo. Tank y support son mis especialidades. Soy Kelma, soy un gamer, y como ustedes y mis compañeros, soy Amissum.

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