Toda mi adolescencia en sólo una consola: el Game Cube cumple 15 años

Encontrada en Vida Extra

Muchos dicen que no es una consola conocida, otros dicen que fue la consola que hizo que decayera Nintendo, otros dicen que es de las peores, otros dicen mil cosas pero ¿saben lo que yo digo? Que esa consola es el resumen de mi adolescencia, que es la consola que engendró a mis títulos favoritos, que actualmente es mi segundo lugar de más títulos comprados —y coleccionados —…en otras palabras, es mi consola favorita de Nintendo.

Sí, amé el SNES, adoré sin chistar al 64, pero el Cubo, huh, me enseñó una vez más todas las experiencias que ya tenía de consolas pasadas, me otorgó vivencias nuevas, aventuras magníficas, retas de cada fin de semana con los primos y me brindó, además, el título de la “rarita de la escuela”, la niña con alma de niño, la adolecente que prefería comprar 100 mil juegos a los kilos de maquillaje, la chica de 15 años que tenía 100 amores platónicos y que odiaba las conversaciones de hombres reales…sí, la rarita, la extraña, la sin amigas, la inadaptada pero eso sí, la chica más feliz del planeta que compraba y compraba y compraba juegos por montón.

Hace 15 años (o mejor dicho 13, que es cuando la consola llegó a México) yo tenía entre 15 y 16 años y para esos tiempos, ser una niña que gustara de los videojuegos era rarísimo y mal visto por muchas personas, por hombres y mujeres por igual, en la escuela de hacían bullying —y más por el tipo de escuela a la que yo asistía—. Bueno, era el centro de los chismes, de las palabrerías de cómo yo, siendo una joven de 15 años, no me maquillara, no comprara ropa, no fuera a fiestas con el zapato, la bolsa; pero eso sí: con mis cuatro controles, con mis 50 títulos (ok, exagero) y con todas las tardes para mí y mi juego favorito.

Pero ¿Qué es lo que la hace tan especial?

Eternal Darkness: Sanity's Requiem / Silicon Knights

 Pues sin querer disfrazar palabras, sus historias son las que me tienen enamorada.

Metroid Prime y Metroid Prime Echoes ocupan un lugar sumamente importante en mi podio de juegos favoritos del Cubo, en especial el Prime, juego que terminé al 100% sin guía, sin ayuda de nadie, con mi mérito, y aunque ahora puede sonar de lo más bobo o raro o (incruste su palabra aquí), para mí, en ese momento fue el logro más importante en mi vida como jugadora.

Smash Melee, sabemos de sobra que es un ícono y lo será por siempre. Mario Sunshine basta decir que es mi juego de Mario favorito, poseo el mayor número de mi colección personal de dos de mis sagas favoritas en el cubo: Zelda y Resident Evil: Wind Waker, Twilight Princess, Four Sword Adventures, Ocarina of Time: Master Quest, Collector’s Edition, Code Veronica, RE Cero, Resident Evil Remasterizado, RE4…

Luigi’s Mansion es una joya entre las joyas al igual que mi amor por siempre, mi favorito de la consola, el que terminé las tres veces, el fiel y leal: Eternal Darkness: Sanity’s Requiem.

Soul Calibour II es, además de Killer Insinct para el SNES —y lógicamente el Smash, pero ese es tema aparte— mi juego de peleas favorito en el que invertí horas de entrenamiento para aprenderme los combos más difíciles. Pokémon Colleseum es otro que no me canso de jugar. Indiscutible, los Mario Party, de ley para las retas junto al Melee y el Mario Kart, por los siglos de los siglos.

Y así hay más, muchos más títulos que tengo, que me prestaron, que jugué por ahí un fin de semana y por el momento no me acuerdo. Tantas, tantas bellezas en cada caja de plástico.

Pero eso no es sólo lo que mi corazón recuerda, la  música de estos juegos también se llevan la gloria. En mi biblioteca personal de música de videojuegos, muchas canciones de estos títulos están en primera fila. El OST de Wind Waker es mi favorito de todos los Zeldas. El de Mario Sunshine, bueno, puedo escucharlo diario y no cansarme nunca. ¿Smash? Qué más música, que tanto acervo musical y de títulos desconocidos puedes encontrar ahí. Soul Calibour; Pokémon…bueno, es volver a repetir los títulos pero, al igual que las historias, la música tatúa el amor, respeto y agradecimiento que le tengo a esta consola.

No me queda nada más que ponerme de pie y aplaudir por estos 15 años de gozo que me brindó, me brinda y me brindará el Game Cube. Mejor dejo de escribir y me pongo a disfrutar del OST de Wind Waker, porque me fascina, así, sin metáforas, sin más lenguaje literario.

Ciao.

Año: 2001
Fabricante: Nintendo

Post Author: Rosée

Creativa, Novelista, Poeta, Amante de la Lectura, de la Escritura, de Japón. Gamer de nacimiento y Gamer por pasión.

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